POR: CARLOS HERNÁNDEZ MARÍN
El bajo rendimiento académico es un problema muy común dentro de la población de niños en la etapa escolar que generalmente se asocia con trastornos en el aprendizaje; éstos han sido uno de los trastornos infantiles más estudiados durante las últimas décadas por su alta incidencia y por las consecuencias negativas que tienen en el ajuste académico, vocacional, emocional y social de la persona. La identificación del comportamiento y el diagnóstico son importantes para los pedagogos que trabajan con niños. Este compendio de estrategias para la atención de los problemas del aprendizaje es útil para el ejercicio profesional y también para el conocimiento de quienes en el futuro pretendemos trabajar y tener a cargo grupos de niños en edad escolar. Como pedagogos es importante e difundir entre padres y maestros del entorno del niño todo lo que conllevan los trastornos del aprendizaje para que de alguna forma demostremos simpatía, empatía y conocimiento sobre estos niños para así ayudarlos a ser más felices y lograr sociedades más sanas.
Es muy importante que tengamos claro que es lo que significa en sí el término de problemas del aprendizaje, pues si no caeríamos en el error de confundirlos con otros trastornos tales como discapacidades o retraso mental. Recordemos que los niños con problemas del aprendizaje son en cierta forma “normales” en cuanto a que no presentan alguna discapacidad neurológica o de orden fisiológico a diferencia de niños con retraso mental o que requieren para su instrucción implementar estrategias para cubrir sus necesidades educativas especiales. Además, es importante tener en cuenta que para los problemas del aprendizaje no hay “curas” puesto que en nada tienen que ver con enfermedades de orden fisiológico, lo que hay son diversas estrategias que si no inmediatamente demuestran su eficacia y pertinencia, sí son de gran ayuda para el niño que presenta estas dificultades en el aprendizaje y que a mediano o largo plazo benefician en proceso de enseñanza-aprendizaje del alumno en cuestión.
Un problema del
aprendizaje es un
término general que describe problemas del
aprendizaje específicos. Un problema del
aprendizaje puede
causar que una
persona tenga dificultades aprendiendo y usando ciertas destrezas. Las destrezas que son afectadas con mayor
frecuencia son: lectura, ortografía, escuchar, hablar, razonar, y matemática.
Los investigadores creen que los problemas del
aprendizaje son causados por diferencias en el funcionamiento del
cerebro y la forma en la cual éste procesa información. Los niños con problemas del
aprendizaje no son “tontos” o “perezosos.” De hecho, ellos
generalmente tienen un nivel de
inteligencia promedio o
superior al promedio. Lo que pasa es que sus cerebros procesan la
información de una
manera diferente. Los problemas del
aprendizaje tienden a ser diagnosticados
cuando los niños llegan a la edad escolar. Esto es porque la
escuela se concentra en aquellas cosas que pueden ser difíciles para el niño—leer, escribir, matemática, escuchar, hablar, razonar.
Los maestros y los padres observan que el niño no está aprendiendo como se esperaba. Es posible que la
escuela solicite una
evaluación para ver cuál es la causa del problema. Los padres
también pueden
solicitar una evaluación.
Con
trabajo duro y la ayuda apropiada, los niños con problemas del
aprendizaje pueden
aprender más fácil y exitosamente. El niño con uno de estos problemas de aprendizaje suele ser muy inteligente y trata arduamente de seguir las instrucciones al pie de la letra, de concentrarse y de portarse bien en la escuela y en la casa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, tiene mucha dificultad aprendiendo y no saca buenas notas. Algunos niños con problemas de aprendizaje no pueden estarse quietos o prestar atención en clase. Los problemas del aprendizaje afectan a un 15 por ciento de los niños de edad escolar.
Todos los problemas del aprendizaje en los niños tienen un origen y una causa, las cuales se han explicado desde diferentes teorías, pero en términos generales podríamos decir que actualmente todas estas causas tienen una explicación epigenética, es decir, además de que son multicausales, se deben a un factor interno del niño y en otro el medio ambiental en el que está inmerso por etapas; por lo tanto, los síntomas y los procesos de desarrollo afectados dependen de la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño, de sus recursos internos, estilos de aprendizaje y de su medio familiar y social. Además, es importante tener en cuenta que cuando se llega a presentar un problema del aprendizaje o un trastorno psicológico, el niño no solo queda afectado en la etapa de desarrollo en la que se encuentra, sino también en las posteriores.